viernes, 19 de abril de 2013

Mazahua (Jñatio)

Son el pueblo indígena más numeroso del estado de México y Michoacán de Ocampo. El términomazahua es un etnónimo náhuatl que significa "gente del venado". Provienen de las migraciones nahuas de finales del periodo Posclásico y de la fusión racial y cultural de los asentamientos tolteca-chichimecas. Se asentaron en la zona de San Felipe del Progreso desde entonces.
El censo del año 2000 identificó a 101,789 hablantes de esta lengua (46 709 hombres y 55 080 mujeres). Se encuentran asentados en la región noroccidental y centro-occidental del estado, mayoritariamente en 13 municipios rurales que son: San Felipe del Progreso,Villa VictoriaSan José del RincónDonato Guerra,Ixtapan del OroVilla de AllendeAlmoloya de Juárez,IxtlahuacaTemascalcingoEl OroJocotitlán,Atlacomulco y Valle de Bravo. Desde principios del siglo XVI los mazahuas han ocupado esta zona, que está integrada por una serie de montañas, lomas y valles en los que predomina el clima frío.
Son productores de artesanías y textiles desde hace varios siglos, identificado esto por el establecimiento de un obraje textil que le mereció el nombre de San Felipe del Obraje al actual San Felipe del Progreso.
Presencia en la Ciudad de México
En la Ciudad de México, muchos mazahuas se han dedicado desde varias décadas atrás al comercio de textiles, artesanías, frutas y verduras en las calles. Integran la fuerza laboral con más bajos salarios en la capital como albañilería y servidumbre.
Presencia en el Estado de Michoacán
Existen por lo menos 4 poblados en el estado de Michoacán habitados por mazahuas. Los habitantes de estos poblados son en su gran mayoría descendientes de este grupo indígena y en la actualidad se encuentran personas que hablan la lengua y otros que por lo menos lo entienden, aunque no lo sepan hablar. Las comunidades donde hay gente se encuentran en el municipio de Susupuato: Rancho Viejo, Maravillas, Los Guajes, Santa Rosa y El Salto. Los primeros habitantes de estas comunidades fueron originarios del Estado de México que, por haberse convertido al protestantismo, tuvieron que abandonar sus lugares de origen y refugiarse en zonas aisladas y marginadas.
Usos y costumbres
El pueblo Mazahua ha conservado sus expresiones culturales mediante la lengua, la tradición oral, la música, la danza y las artesanías; su forma de vestir, su visión del mundo y sus prácticas rituales y religiosas, las cuales han sido transmitidas de una generación a otra, y más recientemente en su Centro Ceremonial. La lengua materna constituye el principal vínculo de comunicación e identidad dentro de la familia y la comunidad. Sin embargo, cada vez son más frecuentes los casos de niños que ya no aprenden o que ya no hablan su lengua materna.
En la organización social tradicional de las comunidades mazahuas, destacan las figuras vinculadas a sus prácticas religiosas, como los mayordomos, fiscales y mayordomitos, que son elegidos de acuerdo a sus costumbres y con la periodicidad que marca el cargo. Sus funciones, por lo general se refieren a la organización de sus ritos y festividades.
Otra característica importante lo constituye la “faena” que es una forma de organización para realizar trabajos o acciones comunitarias. La unidad social entre los mazahuas la constituye la familia, que puede ser nuclear o extensa. Entre ellos un compromiso de matrimonio requiere de por lo menos tres visitas previas a la casa de la novia, por parte de la familia del novio.
  Los Mazahuas: 
Los mazahuas se asientan en la zona noroccidental y centro occidental del estado de México desde comienzos del siglo XVI (en la actualidad constituyen el grupo étnico mayoritario de dicho estado). Esta región se caracteriza por poseer montañas y grandes valles en donde predomina el clima frío.

El término mazahua es una palabra nahua que tiene el significado de “gente del venado”. Si se rastrea en los orígenes de este pueblo, se encuentra que surge de la fusión de dos culturas la tolteca (
toltecas) y la chichimeca (chichimecas).

De este grupo étnico no se conservan demasiados datos culturales de sus primeros tiempos. Sin embargo, hasta el día de hoy, se pueden observar algunas manifestaciones culturales que se fueron transmitiendo de generación en generación y que aun se conservan casi intactas a pesar del correr de los siglos.

Los vestigios culturales remanentes pueden observa en su lengua, en la música, en la danza, en las artesanías y en sus prácticas de rituales.

Hoy en día, la utilización de su lengua propia es uno de los principales vínculos que mantiene unida a la comunidad.


Unidad social y política de los mazahuas:
Con respecto a su organización social, aun conservan su ordenamiento ancestral que vincula el aspecto religioso con el político. De esta manera posee mayordomos, fiscales y “mayordomito” (tal como ellos lo definen) que son elegidos de acuerdo a sus costumbres y periodicidad marcada en función de sus costumbres. Entre sus funciones, se destaca la organización de las festividades y ritos ancestrales como así también de las faenas que es una forma de organizar los trabajos comunitarios.

La unidad social elemental es la familia la cual puede ser nuclear (padres e hijos) o extensa (además de los padres e hijos se incluyen otros familiares). A la hora de formar una nueva familia se siguen una serie de formalidades. La familia del novio debe realizar como mínimo tres visitas a la casa de la novia antes de la celebración del casamiento.
Costumbres de los mazahuas y cultura mazahua:
Pero la tradición más importante del pueblo mazahuas es la veneración de los muertos. A la hora de realizar un entierro se siguen pautas propias de tiempos muy antiguos. Cada familia posee su propio espacio en la que cada integrante ocupará un determinado lugar. En el centro se ubican los esposos, alrededor de estos sus hijos y los nietos en torno a estos últimos. De esta forma, se respetan las sucesiones generacionales.

El Día de Muertos es para la cultura mazahua muy importante y la visita a sus familiares fallecidos es una actividad indispensable e inaludible. De esta forma, evitan el enojo de los difuntos y evitan ser castigados por estos además de la propia comunidad que ve con muy malos ojos el olvido de sus ancestros.

Entre los difuntos y entre los vivos, los abuelos son las personas más respetadas y veneradas de toda familia. Son quienes aconsejan y representan el símbolo de mayor autoridad dentro de cada clan y ello se pude apreciar incluso cuando parten de este mundo. Sus tumbas son adornadas con más esmero que el del resto y se les coloca cruces y flores de mejor calidad. Entre las flores, se destacan las gladiolas moradas. Tanto el abuelo como la abuela tienen la misma jerarquía. Otro elemento muy característico que se ve en los cementerios son rosarios confeccionados con diversas flores. La cantidad que cada tumba posee de ellos denota la importancia del difunto dentro del orden jerárquico de la familia. Para los mazahuas, estos ornamentos significan que los muertos aún son bienvenidos. Una vez depositados los arreglos, cada familia conversa entre sí para que los muertos se enteren de los nuevos sucesos.

Los mazahuas creen que el bien (Dios) y el mal (el demonio) viven dentro de los panteones pero llegado el Día de los Muertos, el mal sale del mismo para provocar desastres. Para evitar que actúe sobre las personas muertas cada familia deposita sobre las tumbas de sus seres queridos imágenes o pequeñas esculturas para que el mal no se acerque a ellos.

Una de las preservaciones culturales más importantes y evidentes es el vestido de la mujer mazahua. Este se compone de una falda blanca que posee atractivos y llamativos bordados con motivos florales y zoomórficos. Sobre esta, se coloca otro hecha de satín y que se destaca por tener colores muy fuertes como el amarillo, el verde, el azul o el rosa. También lleva una faja de lana que le de varias vueltas a la cintura. La blusa es del mismo color que la falda y en el cuello lucen collares vistosos. 
Actividad económica de los mazahuas:
Dentro de la actividad económica se destacan por ser hábiles artesanos y productores de textiles desde tiempos antiguos.

También se dedican a la agricultura y entre sus principales cultivos se encuentran: calabaza, maguey, maíz, habas, patatas y frutales.

La ganadería también está presente y crían, borregos, aves de corral y cabras.



Del nombre
No hay certeza respecto al origen de la palabra mazahua. Se dice que proviene del nombre del primer jefe de este pueblo que se llamó Mazatlí-Tecutli; hay quien piensa que se deriva del náhuatl mázatl, "venado", o bien de Mazahuacán "donde hay venado" que es el nombre del lugar de origen de este pueblo.
Localización
La región mazahua está situada en la parte noroeste del Estado de México y en una pequeña área del oriente del estado de Michoacán. Su topografía se caracteriza por contar con un sistema montañoso de mediana altura. Los municipios que componen la región mazahua son 11, de los cuales 10 se localizan en el Estado de México: Almoloya de Juárez, Atlacomulco, Donato Guerra, El Oro de Hidalgo, Ixtlahuaca, Jocotitlán, San Felipe del Progreso, Temascalcingo, Villa de Allende y Villa Victoria, y uno, Zitácuaro, en el estado de Michoacán.
Esta región limita al norte con el estado de Querétaro y con los municipios de Acambay y Timilpan del Estado de México; al sur con los municipios de Zinacantepec, Toluca, Amanalco de Becerra, Valle de Bravo e Ixtapan del Oro; al oriente con los municipios de Temoaya, Jiquipilco y Morelos; y al poniente con el municipio de Morelos en el estado de Michoacán.
Infraestructura
Debido a su cercanía con la capital del país, esta región indígena se encuentra bien comunicada con una serie de carreteras pavimentadas y de terracería que unen a los distintos poblados con las cabeceras municipales.
Se encuentran presas importantes como son las de Villa Victoria, la Presa Browkman, El Salto y Tepetitlán que benefician a los municipios de San Felipe del Progreso, Villa Victoria y El Oro.
Hay casetas telefónicas y de correos en las cabeceras municipales. El servicio de radiocomunicación lo ofrecen algunas oficinas de gobierno. La radio comercial está completamente extendida en toda la región. El transporte público para los centros de población es bueno, tienen servicio de taxis colectivos y líneas de autobuses.
Antecedentes históricos
No hay certeza sobre el origen del pueblo mazahua, se dice que fue una de las cinco tribus chichimecas que migraron en el siglo XIII; una de ellas estuvo encabezada por Mazahuatl, jefe de este grupo, al que se considera como el más antiguo de los integrantes de las tribus fundadoras de las ciudades de Culhuacán, Otompan y Tula, compuestas por mazahuas, matlatzincas, tlahuicas y toltecas. Hay quien señala que los mazahuas provienen de los acolhuas, quienes dieron origen a la provincia de Mazahuacán, actualmente Jocotitlán, Atlacomulco e Ixtlahuaca.
Con la consolidación del poderío azteca, la provincia de Mazahuacán quedó bajo el reino de Tlacopan. Durante la expansión del imperio azteca, estando en el gobierno Moctezuma llhuicamina, los mazahuas participaron en la conquista de las tierras del sur. El rey azteca Axayácatl fue quien sometió definitivamente al grupo mazahua.
En la época de la Conquista, con la llegada de Gonzalo de Sandoval al territorio mazahua, éstos quedaron sometidos al nuevo régimen. Parte de su territorio quedó sujeto a encomienda como sucedió con Atlacomulco, Almoloya de Juárez y Jocotitlán. En la mayor parte de la región, los franciscanos tuvieron a su cargo el proceso de evangelización; los jesuitas se establecieron sólo en Almoloya de Juárez. En esa misma época se conformaron grandes haciendas como la de Solís en Temascalcingo, la de Tultenango en El Oro, La Villegré en Jocotitlán y la Gavia en Almoloya de Juárez.
Durante el movimiento de Independencia, las indígenas mazahuas participaron en las distintas batallas como por ejemplo la del Cerro de las Cruces. Igualmente participaron en el otro gran movimiento armado que fue la Revolución de 1910.
Lengua
La lengua mazahua se ubica en el grupo lingüístico otomangue de donde se deriva el tronco otopame, al que pertenece la familia otomí-mazahua. Ésta se encuentra emparentada con las lenguas otomí, pame, matlatzinca, pirinda, ocuilteca y chichimeca.
Salud
Los mazahuas consideran que cada persona tiene un ser material y un ser espiritual; también piensan que hay enfermedades "buenas" y "malas"; las primeras son enviadas por Dios y, las segundas, son provocadas por la maldad de alguna persona o por causas sobrenaturales. Entre las enfermedades "buenas" más comunes encontramos la diarrea, la neumonía, la bronquitis, la amigdalitis y la parasitosis intestinal; dentro de las "malas" están el "mal de ojo", el espanto y el "mal de aire", entre otras.
De acuerdo con el diagnóstico, se inicia un tratamiento en el hogar. Puede consistir en infusiones de té de hierbas, masajes en la espalda, pecho o estómago. Cuando el tratamiento aplicado en casa no funciona, el paciente es llevado con un médico profesional. En caso de que desde un principio se diagnostique una enfermedad "mala", se acude con hierberos o hueseros. Para ser atendidas durante el parto, las mujeres acuden con las parteras o "comadres". Los mazahuas utilizan distintas plantas para curar sus males, entre otras, hierbabuena, orégano, boldo, pirúl, romero, pericón, ruda, borraja y ajenjo. Actualmente, la región cuenta con unidades médicas que se ubican principalmente en las cabeceras municipales, o bien en las ciudades.
Vivienda
La vivienda mazahua ha sufrido cambios, se ha dejado de utilizar el adobe y la teja y en la actualidad están construidas con cemento, tabique o tabicón y su arquitectura es moderna. Es interesante señalar que el 93% de las viviendas mazahuas son propias.
Artesanías
Los municipios que cuentan con una mayor actividad artesanal son: San Felipe del Progreso, Temascalcingo, Ixtlahuaca y Atlacomulco. En distintas localidades de la región se confeccionan cobijas, fajas, tapetes, cojines, manteles, morrales y quexquémitl de lana. En San Felipe del Progreso y Villa Victoria hay pequeños talleres en los que se fabrican productos con la raíz de zacatón, como por ejemplo, escobas, escobetas y cepillos. En Temascalcingo se producen piezas de alfarería de barro rojo y loza de alto fuego, como cazuelas, ollas, macetas y crisoles. En Ixtlahuaca las familias tejen, a mano o en máquina, con hilo de acrilán o lana, guantes, bufandas, pasamontañas y suéteres. En Atlacomulco hacen sombreros de paja de trigo. En San Felipe del Progreso hay personas que se dedican a la elaboración de piezas de plata como arracadas, anillos, collares y pulseras; en distintas ocasiones han recibido premios por la técnica y belleza de sus productos.
Territorio, ecología y reproducción social
La región en la que habita el pueblo mazahua presenta un sistema montañoso constituido por pequeñas cordilleras de mediana altura que forman parte de la Sierra Madre Occidental y ramificaciones de la Cordillera Neovolcánica; éstas dan origen al sistema montañoso de San Andrés que recorre los municipios de Jocotitlán, San Felipe del Progreso, Atlacomulco y El Oro. Encontramos también planicies escalonadas importantes para la agricultura. El río Lerma constituye el principal caudal de esa zona; no dejan de ser importantes el río de La Gavia, el río Las Lajas, el río Malacotepec y La Ciénega.
Los suelos característicos son tierras negras de poca profundidad y textura caliza-arcillosa y arenosa que son fácilmente erosionables. Se encuentran contrastes en la región: áreas boscosas y otras semidesérticas o con un alto grado de erosión. Algunas montañas están cubiertas por bosques de árboles maderables. La caza furtiva y la deforestación en la región, han originado que las especies de flora y fauna se encuentren en peligro de extinción.
La actividad productiva tradicional es la agricultura. El censo de 1990 nos proporciona los siguientes datos: la población económicamente activa (PEA) alcanza el 39.3%; de ésta, el 40% se ocupa en el sector primario, es decir, en actividades relacionadas con la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca; el 32% en el secundario que se relaciona con la manufactura de artesanías y el empleo en la industria de la construcción y el 28% en actividades vinculadas al comercio y servicios.
La propiedad de la tierra puede ser ejidal, comunal y privada. El pueblo mazahua produce principalmente maíz y, en menor cantidad, frijol, trigo, cebada, avena y papa; en algunos municipios cultivan chícharo, hortalizas y flores. La producción es básicamente para el autoconsumo. La actividad pecuaria es de baja escala, no obstante constituye un apoyo importante para la economía familiar, principalmente la cría de ganado ovino y bovino. En algunos municipios se produce madera en rollo, raja para leña y carbón de encino.
Las actividades productivas las realizan en forma familiar y recurren a sus parientes más cercanos en la época de mayor trabajo en los cultivos. Utilizan herramientas tradicionales como mulas y bueyes en las labores agrícolas; en las mesetas y valles recurren al tractor para la roturación, barbecho, rastra y apertura de surcos, y en algunos casos utilizan también la sembradora.
Migración
Los lugares más importantes de atracción migratoria para la población mazahua son las ciudades de México y Toluca. Se considera que las causas principales de la movilidad de la población son la falta de empleo en su lugares de origen y el hecho de que los ingresos obtenidos en la agricultura son insuficientes para la manutención de la familia.
La población migrante está formada tanto por hombres como por mujeres. Hay quienes migran en forma definitiva y otros que lo hacen por temporadas. Asimismo, muchos de los pueblos mazahuas funcionan como "pueblos-dormitorio", ya que sus habitantes acuden diariamente a laborar a otros lugares cercanos. Los migrantes van a trabajar en las labores agrícolas en distintos estados del país como Veracruz, Sonora, Querétaro y Jalisco.
Los hombres que acuden a las grandes ciudades generalmente se emplean en trabajos de albañilería, como veladores o ayudantes en alguna casa comercial o taller; las mujeres, como trabajadoras domésticas y otras en la venta de fruta.
Organización social
La familia nuclear formada por padres e hijos, constituye la base fundamental de la organización del grupo mazahua. Cada miembro de la familia tiene bien definidas sus funciones, éstas dependen del sexo, edad y lugar que ocupan en el núcleo familiar. La madre se encarga de preparar los alimentos, del lavado de la ropa, de la limpieza del hogar y de acarrear la leña y el agua; también se ocupan del cuidado de los animales del traspatio. El padre se dedica a las labores agrícolas; los niños cooperan en algunas actividades del campo, en la recolección de la leña y el pastoreo de los animales; las niñas ayudan a la madre en los quehaceres domésticos. La máxima autoridad dentro de la familia la ejerce el padre.
El grupo mazahua realiza el trabajo colectivo llamado "faena", que consiste en la cooperación de los miembros de la comunidad para la realización de obras o trabajos de beneficio colectivo como son escuelas, mercados y caminos.
Las autoridades políticas de los mazahuas son las derivadas del ayuntamiento constitucional, que está establecido en la Constitución Mexicana y en la Constitución Estatal.
Cosmogonía y religión
Las características actuales de la religión de este pueblo son una combinación de elementos católicos y prehispánicos, sincretismo que guía algunas concepciones del grupo, como son el culto a los muertos, la creencia en ciertas enfermedades, la vida cotidiana y la importancia de los sueños que prevalecen en la vida mazahua.
Fiestas
Las fiestas que celebran los mazahuas pertenecen al calendario religioso católico. En cada población se lleva a cabo la fiesta patronal y es muy común la de San Isidro Labrador. En ésta, las comunidades colocan en sus parcelas ramos de flores y adornan a los bueyes, mulas y burros con collares de flores. Las festividades que son comunes a toda la región son la de la Santa Cruz y la celebración del Día de Muertos. En la actualidad, los cargos religiosos tradicionales como el de la mayordomía se practica cada vez menos, principalmente entre los jóvenes; son los viejos quienes tratan de mantenerlos. Las danzas que los mazahuas realizan con mayor frecuencia en sus festividades son: la danza de Pastoras, danza de Santiagueros y danza de Concheros.
Relaciones con otros pueblos
Este grupo tiene como vecinos a los otomíes con los que mantiene relación, sobre todo de tipo comercial, pues intercambian los productos de sus respectivas regiones.
La relación que se establece entre los mazahuas y los mestizos se caracteriza porque estos últimos consideran inferiores a los indígenas; es pues una relación asimétrica, ya que los mestizos tienen el control del mercado local, son los intermediarios y los que puede dar empleo al indígena. Entre estos dos grupos se establecen ocasionalmente relaciones de compadrazgo, generalmente porque un mestizo apadrina a un niño indígena; no es común que un mazahua apadrine a un niño mestizo.

Descripción: E-mailEl pueblo mazahua se distribuye en su mayor parte en el Estado de México y en menor proporción en el estado de Michoacán.
Los mazahuas del Estado de México ocupan un área semidesértica que presenta un alto grado de erosión, sin embargo, la mayoría de la población económicamente activa se dedica a la agricultura.
El bajo nivel de vida, el alto crecimiento demográfico y la ausencia de opciones de empleo son factores que obligan al pueblo mazahua a dejar sus poblaciones de origen y migrar, sobre todo a Toluca y a la Ciudad de México, en busca de un trabajo que les permita mejorar sus ingresos.
Muchas de las mujeres se quedan en sus comunidades, cuidando el hogar y la parcela mientras que el esposo o hijos mayores salen a desempeñar trabajos estacionales o por temporadas.
Las imágenes fotográficas de Mariana Yampolsky muestran las tres constantes de la tierra mazahua: el maguey, el maíz y las flores. Pero también captan la soledad de sus mujeres, soledad que se llena de los ausentes, de los hombres y mujeres que se fueron a la ciudad.
Expulsados de su tierra por la pobreza, los mazahuas llegan a las ciudades para convertirse en “Marías” o “Josés”, que sobreviven reducidos a la marginalidad de una sociedad y una cultura que les es ajena.


Miércoles, 27 de Enero de 2010 18:00
El pueblo mazahua se distribuye en su mayor parte en el Estado de México y en menor proporción en el estado de Michoacán.
Los mazahuas del Estado de México ocupan un área semidesértica que presenta un alto grado de erosión, sin embargo, la mayoría de la población económicamente activa se dedica a la agricultura.
El bajo nivel de vida, el alto crecimiento demográfico y la ausencia de opciones de empleo son factores que obligan al pueblo mazahua a dejar sus poblaciones de origen y migrar, sobre todo a Toluca y a la Ciudad de México, en busca de un trabajo que les permita mejorar sus ingresos.
Muchas de las mujeres se quedan en sus comunidades, cuidando el hogar y la parcela mientras que el esposo o hijos mayores salen a desempeñar trabajos estacionales o por temporadas.
Las imágenes fotográficas de Mariana Yampolsky muestran las tres constantes de la tierra mazahua: el maguey, el maíz y las flores. Pero también captan la soledad de sus mujeres, soledad que se llena de los ausentes, de los hombres y mujeres que se fueron a la ciudad.
Expulsados de su tierra por la pobreza, los mazahuas llegan a las ciudades para convertirse en “Marías” o “Josés”, que sobreviven reducidos a la marginalidad de una sociedad y una cultura que les es ajena.

El pueblo mazahua se distribuye en su mayor parte en el Estado de México y en menor proporción en el estado de Michoacán.
Los mazahuas del Estado de México ocupan un área semidesértica que presenta un alto grado de erosión, sin embargo, la mayoría de la población económicamente activa se dedica a la agricultura.
El bajo nivel de vida, el alto crecimiento demográfico y la ausencia de opciones de empleo son factores que obligan al pueblo mazahua a dejar sus poblaciones de origen y migrar, sobre todo a Toluca y a la Ciudad de México, en busca de un trabajo que les permita mejorar sus ingresos.
Muchas de las mujeres se quedan en sus comunidades, cuidando el hogar y la parcela mientras que el esposo o hijos mayores salen a desempeñar trabajos estacionales o por temporadas.
Las imágenes fotográficas de Mariana Yampolsky muestran las tres constantes de la tierra mazahua: el maguey, el maíz y las flores. Pero también captan la soledad de sus mujeres, soledad que se llena de los ausentes, de los hombres y mujeres que se fueron a la ciudad.
Expulsados de su tierra por la pobreza, los mazahuas llegan a las ciudades para convertirse en “Marías” o “Josés”, que sobreviven reducidos a la marginalidad de una sociedad y una cultura que les es ajena.

TRADICIONES DEL PUEBLO MAZAHUA
Descripción: http://www.cdi.gob.mx/mazahuas_edomex/images/spacer.gif
Descripción: http://www.cdi.gob.mx/mazahuas_edomex/images/spacer.gif

EL CONSEJERO
Cuentan que en un pueblo de la región Mazahua, existió un viejito que era muy sabio y se pasaba la mayor parte de las horas del día sentado a la orilla de un lago, mucha gente acudía a él para pedirle consejos sobre varios problemas como: lo referente a la cosecha, de los hijos desobedientes, pleitos entre parejas falta de dinero y muchos asuntos más.
A todos les daba el mismo consejo. Les decía "la solución a tus problemas está dentro de ti mismo" y las personas encontraban remedio a sus problemas.
Dicen que a pesar de los años desde que murió, siempre se le ve sentado a la orilla del lago, dando consejos a las personas que tienen problemas diciéndoles siempre el mismo consejo: "La solución está en ti mismo".

EL DUENDE
Hace muchos años, en los límites de San Agustín Mextepec y Emilio Portes Gil, había una presa para pescar, lavar o pastorear animales, cuenta la gente que con cierta frecuencia en la orilla aparecían monedas, aretes, sobre todo monedas y espejos, decían ¡ay de aquel que las tomara! Porque se lo llevaría el duende. En una ocasión, un adolescente encontró las monedas cuando caminaba por la orilla y las tomó, de pronto sintió que estaba dentro del agua y empezó a gritar porque sentía que lo jalaban al fondo de la presa, varios se dieron cuenta y corrieron a sacarlo, desde entonces aquel muchacho se volvió distraído y apático y hasta hoy en día sigue soltero. Con el tiempo aquella presa la desaguaron para construir la escuela secundaria conocida como Emiliano Zapata.

EL TLACHIQUERO
Un día pero muy temprano el señor José fue a raspar sus magueyes, al llegar en el primer maguey, para su sorpresa no encontró ni una gota de aguamiel, después continuó con el siguiente maguey pero tampoco encontró aguamiel y así hasta terminar con el último maguey.
Descubrió, que los que habían acabado el aguamiel eran dos simpáticos tlacuaches tirados abajo del último maguey, pero bien borrachos; enojado el señor los amarró de las patas con un mecate y los llevó con el delegado para que pagaran el daño que causaron, sin embargo los tlacuaches solo decían; estamos bien borrachos, porque él mismo nos invitó. Entonces el delegado no tenía idea de lo que pasaba y dijo llévatelos para que los mates, haz una fiesta para que invites a todo el pueblo. Y así termino la vida de los tlacuaches borrachos.

LA CUEVA
En una comunidad llamada San Pedro, existe un lugar denominado el Nogal, si acudes a este lugar y si encuentras una piedra en forma de caracol, dicen que eres la persona elegida; sólo debes patear la piedra y como arte de magia automáticamente se abre y aparece una gran cueva, al entrar verás un mercado, tiendas de abarrotes almacenes y muchas cosas más; si llegas a entrar a la cueva y pides un deseo y si es de dinero se te concede. Al lugar han acudido muchas personas, pero no encuentran la piedra en forma de caracol, y las que han entrado a la cueva se hacen ricos, sólo que les llega la muerte en forma muy extraña, aseguran que esto es obra del mal.

LEYENDA DE UNA CRUZ
Se dice q había una cruz, en un manantial, donde había agua muy caliente, aun lado estaba formada una cueva, donde estaba la cruz, arriba de la cueva se construyo una iglesia, pero la cruz permaneció en la cueva y nadie la tocaba, como iba mucha gente a bañarse allí, por el agua caliente, dicen que sanaba a muchos enfermos, con solo bañarse, al terminar ya se sentían sanos, y le daban gracias a la cruz, pero que unas personas al verla se dieron cuenta que era de oro.
Y dicen que la robaron, que trataron de hacerla pedazos para venderla ya que no podrían venderla toda completa, por que no querían que la gente supiera quien la había robado pues los buscarían para colgarlos o quemarlos.
Para sorpresa de estas personas, no pudieron destrozarla y que sus herramientas se quebraban todas, si una noche rompían un brazo, al día siguiente estaba nuevamente completo, sin ningún defecto, las personas se sentían muy cansadas y decidieron llevarla a un lugar donde nadie los viera y tirarla, eligiendo un pajar.
Se dice que fue encontrada por  el dueño  del pajar, al que en la noche le habla, diciéndole que le construyera una casita allí este señor por miedo le tuvo que comunicar al delegado el hallazgo, por lo que inmediatamente le comunicaron a la gente y la llevaron de regreso a su lugar, pero se dice que ya no duró mucho, se desapareció junto con el agua caliente, porque no le construyeron su capilla.
ARTESANÍAS MAZAHUAS
Los artesanos mazahuas que viven en los pueblos vecinos al municipio de San Felipe del Progreso, se dedican a la elaboración de cobijas, fajas, tapetes, morrales, manteles, quexquémitl, chalecos y gabanes de lana.
Otros tantos fabrican bolsos cuya materia prima son plásticos reciclables de frituras.
Dichos productos constituyen gran parte de la economía de los artesanos, ya que del resultado de su venta obtienen ganancias que utilizan para adquirir productos de primera necesidad.
Los artesanos no tienen un lugar fijo donde ofertar sus productos, por lo cual salen de sus respectivos lugares de origen a vender, la mayoría de ellos llega al municipio y como cualquier vendedor informal, se desplazan de un lugar a otro para poder lograr vender sus artesanías.
Aunque en algunos de los casos, la producción que generen los artesanos está destinada a manos de intermediarios que se dedican a comprar sus artículos para posteriormente venderlos en las grandes ciudades a precios exageradamente altos.
Con el paso del tiempo los bordados tradicionales como por ejemplo: venados, caballos, flores, y la estrella mazahua han sido desplazados por los gustos y preferencias del consumidor, encontrando actualmente mayor presencia de diseños referentes a caricaturas y logos de fútbol.
Aun que las artesanías han formado parte de la identidad de los mazahuas, las nuevas generaciones pretenden olvidarse de ellas, ya que se niegan a continuar con la tradición ancestral.